Cuánto duele dejar
y otras mentiras que nos dicen
Todo el mundo parece estar de acuerdo en que es mucho más doloroso dejar. Hay que tener valentía, coraje y sufrir la culpabilidad. Dejar es algo que nos parece complicado porque tienes que ser la persona responsable de la ruptura.
Estoy usando palabras innecesarias para definir cosas simples. A ver si me doy explicado.
Es muy duro decidir que vas a dejar a alguien. Tienes que pensar muchas cosas: si realmente tiene lógica acabar ese vínculo; si tiene solución o si solo eres demasiado vaga para darlo todo por ello. Preguntarse si está la otra persona en el mejor momento para este desajuste en su vida; le va a pillar de improvisto, o también piensa que es crónica de una muerte anunciada.
Sin embargo, con mi corta experiencia, solo puedo decir que no quiero que me vuelvan a dejar. Según mi amiga Mariana siempre he dejado yo, hasta cuando digo que me dejaron (pero ese es otro tema). Que te rompan el corazón es muy duro y el desamor está ahí presente.
Hay desamor muchas veces, también cuando tú decides romper una relación, pero se lleva mejor. Puede que la inestabilidad de la duda sobre si tus actos son los correctos te haga sentir que te has equivocado. No hay nada peor que pensar que has hecho mal las cosas, que no has acertado.
Dejas un curro tú y te pasas 20 meses pensando que, tal vez, no era tan mala idea quedarte, a pesar de que lo odiaras. Dejas un piso y te das cuenta de que te has mudado a un zulo peor. Cortas con tu novio y vuelves a sentirte como una universitaria picaflor.
Demasiado joven para una vida de casados, pero no quieres sentir que nadie te va a volver a querer.
Actúas tú y fallas tú. Putada, pero tienes la respuesta del porqué. ¿Por qué acabo? Lo sabes, acabó porque así lo decidiste.
En cambio, si no eres tú la responsable, chata, siento decirte que te vas a quedar con mil dudas. Nunca vas a entender nada. Quedarán preguntas sin resolver y aunque las formules, siempre habrá un matiz que se te olvide. Nadie te debe nada y mucho menos respuestas. Que tú estés capacitada para dar explicaciones no significa que los demás lo estén. No le preguntes a tu madre por qué se divorció de tu padre o por qué siguen juntos. Tampoco a un ex por qué no funciono, entre otras muchas cosas, porque no lo sabe bien, pero así lo decidió.


